Esta noticia es una publicación original de Cinemascomics.com
Hay personajes de videojuegos que prácticamente forman parte del patrimonio sentimental de varias generaciones, y Chun-Li es uno de ellos. Por eso, cuando Hollywood decidió recuperar Street Fighter para la gran pantalla, estaba claro que cualquier cambio importante iba a pasar por la lupa de Capcom. Lo que nadie esperaba es que esa supervisión terminara evitando que la famosa luchadora perdiera un dedo.
La sorprendente revelación llega de la mano de Callina Liang, encargada de interpretar a Chun-Li, que ha explicado en una entrevista con The Hollywood Reporter cómo una de las secuencias más intensas de la película terminó cambiando durante el desarrollo del guion.
Y lo curioso es que no estamos hablando de modificar un diálogo o ajustar una pelea. La idea original implicaba una mutilación que habría acompañado al personaje durante toda una posible franquicia cinematográfica.
Street Fighter iba a obligar a Chun-Li a realizar un sacrificio brutal
La película presenta a Chun-Li como una agente de Interpol que se infiltra en la organización criminal de M. Bison, interpretado por David Dastmalchian. Su objetivo es vengar el asesinato de su padre, aunque para conseguirlo debe ganarse la confianza del hombre al que desea destruir.
En determinado momento de la historia, Bison decide ofrecerle una incorporación formal a Shadaloo. Pero demostrar su lealtad tiene un precio. Según ha explicado Liang, el guion original contemplaba que Chun-Li tuviera que cortarse un dedo como prueba de fidelidad a la organización. Un sacrificio físico irreversible que habría demostrado hasta dónde estaba dispuesta a llegar para completar su misión.
Fue entonces cuando Capcom entró en escena. La compañía japonesa participó en las conversaciones sobre el guion y finalmente se optó por una solución menos extrema: Chun-Li recibiría una marca con el símbolo de Shadaloo en la palma de su mano.
La actriz recuerda que ambas posibilidades estuvieron sobre la mesa antes de tomar la decisión definitiva: «Originalmente, Chun-Li tenía que cortarse un dedo, pero Capcom… Hubo varias idas y venidas con el guion y finalmente decidieron que marcarle la mano era la mejor manera de hacerlo», explicó Liang.
La decisión tiene bastante sentido. Una cosa es mostrar hasta dónde puede llegar Chun-Li para engañar a Bison y otra muy distinta es alterar permanentemente la apariencia de uno de los personajes más reconocibles de los videojuegos.

El problema que habría provocado en futuras películas
Callina Liang también señaló una consecuencia bastante evidente de aquella idea: si Street Fighter tuviera continuidad cinematográfica, Chun-Li tendría que aparecer sin uno de sus dedos en las siguientes entregas.
La actriz considera que eso habría supuesto modificar físicamente al personaje de una manera demasiado importante.
Y aquí resulta inevitable recordar a John Wick. En la tercera entrega de la saga, el asesino interpretado por Keanu Reeves se corta un dedo como símbolo de lealtad. Una decisión que obligó a los responsables de las películas posteriores a mantener esa lesión mediante efectos visuales.
En Street Fighter, Capcom prefirió evitar semejante complicación desde el principio. La alternativa tampoco convierte la escena en un paseo agradable. Liang explicó que tuvo que interpretar el dolor de recibir una marca en la mano sin disponer de ningún estímulo físico real que la ayudara durante el rodaje.
El director Kitao Sakurai le pidió que intensificara progresivamente su reacción, hasta transmitir que Chun-Li estaba al borde de perder el control.

Callina Liang sufrió una transformación física impresionante para ser Chun-Li
La escena eliminada no es la única revelación llamativa de la entrevista. La actriz también ha explicado el enorme esfuerzo que realizó para conseguir el físico de una luchadora conocida precisamente por la potencia de sus piernas.
Cuando se anunció su fichaje, Liang leyó comentarios de aficionados que cuestionaban si tenía la constitución adecuada para interpretar al personaje. Lejos de tomárselo como un ataque personal, decidió utilizar aquellas críticas como motivación.
La intérprete se sometió a un intenso programa de musculación, entrenamiento de artes marciales y preparación de especialistas. También siguió una dieta que llegó a incluir doce huevos diarios. El resultado fue una transformación considerable: aumentó casi ocho centímetros el contorno de sus muslos.
El cambio llegó a ser tan notable que su doble de acción tuvo que utilizar rellenos para mantener una apariencia física similar durante las secuencias en las que ambas se intercambiaban.
Pocas veces una adaptación de videojuegos puede presumir de que su protagonista haya llevado tan lejos el entrenamiento para conseguir que unas patadas resulten creíbles. Y tratándose de Chun-Li, precisamente las piernas no son un detalle secundario.
Street Fighter también eliminó una bofetada real a Ken Masters
Entre las anécdotas del rodaje destaca otra escena que finalmente terminó fuera del montaje definitivo. Durante una secuencia en la que Chun-Li intenta convencer a Ken Masters, interpretado por Noah Centineo, de que el torneo organizado por Bison esconde un propósito mucho más peligroso, Liang propuso que su personaje le diera una bofetada.
La idea surgió durante las pruebas de química entre ambos actores y terminó trasladándose al rodaje. Según la intérprete, Centineo aceptó recibir los golpes de verdad y llegaron a grabar varias tomas en las que Liang le abofeteaba. Aunque la secuencia quedó descartada, demuestra que el equipo creativo estaba dispuesto a explorar una versión bastante contundente de las relaciones entre los personajes.
La película también incluye referencias para los aficionados veteranos, como un homenaje a la famosa frase de M. Bison interpretado por Raúl Juliá en la película de 1994 y una broma inspirada en una escena de Chun-Li de Street Fighter II: The Animated Movie.
El futuro de Chun-Li todavía tiene una cuenta pendiente con M. Bison
Aviso: el siguiente apartado contiene spoilers de la película. La propia Callina Liang reconoce que existe un aspecto de la historia que le habría gustado desarrollar más: el enfrentamiento definitivo entre Chun-Li y Bison.
Aunque la venganza por la muerte de su padre constituye una parte fundamental de su recorrido, la película no permite que la luchadora complete ese objetivo. La actriz admite que sintió cierta frustración, pero también cree que podría existir una oportunidad interesante para desarrollar ese conflicto en una hipotética secuela.
Y ahí aparece una cuestión más profunda: si Chun-Li consigue finalmente acabar con Bison, ¿qué hará después de dedicar prácticamente toda su vida a perseguirlo? Es una posibilidad narrativa interesante para un personaje que durante décadas ha sido mucho más que una colección de patadas imposibles.
Por ahora, no hay que confundir los deseos de la actriz con la confirmación de una continuación. Pero si Street Fighter consigue abrirse camino como saga cinematográfica, Chun-Li todavía tiene asuntos importantes que resolver.
Eso sí, parece que Capcom tiene bastante claro que puede sufrir todo lo necesario durante sus aventuras, siempre que termine conservando los diez dedos para seguir repartiendo patadas.
Síguenos en Google Discover para no perderte nada de las mejores adaptaciones de videojuegos.
Esta noticia ha sido publicada por Cinemascomics.com




