Nacido en los años setenta como una novedad para las meriendas familiares, el turrón de avena y chocolate logró convertirse en un clásico argentino. Aunque la fórmula tradicional era más bien austera (solo avena, manteca, cacao y galletitas de agua), con el tiempo fue sumando variantes cada vez más tentadoras.
La popular creadora de contenido Paulina Cocina redobló la apuesta y compartió su versión de lo que considera «el mejor postre del mundo». Con la adición de ingredientes que generan debate entre los puristas —como el dulce de leche, los frutos secos y una cobertura fluida de chocolate—, esta receta eleva el clásico de la infancia a un nivel más goloso que nunca.

La historia detrás del mito: de la lata a la mesa familiar
Muchos lo conocen popularmente como «Turrón de Quaker», y no es casualidad. Se hizo famoso en la década del 70, cuando la famosa marca de avena comenzó a imprimir la receta en el dorso de sus cajas y latas metálicas, para incentivar el consumo del cereal en preparaciones dulces.
Ya desde los años sesenta, habían aparecido marcas que ofrecían versiones fáciles de postres caseros, como el polvo para hacer flan o bizcochuelo. Con un paso más en la facilidad ( en la misma década había nacido la icónica chocotorta), este turrón representó una verdadera solución para las familias, porque sin necesidad de prender el horno ni tener conocimientos avanzados de pastelería se hacía una golosina que se hizo infaltable en los cumpleaños.

Turrón de avena: la receta de Paulina Cocina
Ingredientes
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Avena instantánea: 6 cucharadas soperas.
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Cacao amargo en polvo: 2 cucharadas soperas.
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Dulce de leche (común o repostero): 3 cucharadas soperas.
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Manteca: 50 g.
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Galletitas de agua: 1 paquete (tipo criollitas o de agua tradicionales).
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Frutos secos picados: a gusto (opcional: nueces o maní).
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Chocolate cobertura: 100 g (para el baño final).
Paso a paso
1. Derretir la base aromática
En una ollita a fuego mínimo o en un bol apto para microondas, derretir los 50 gramos de manteca. Retirar del fuego y sumar el cacao amargo en polvo junto con las 3 cucharadas de dulce de leche. Mezclar enérgicamente con cuchara de madera hasta integrar por completo y lograr una crema homogénea.
2. Incorporar la avena y frutos secos
Sumar a la preparación las 6 cucharadas de avena instantánea y los frutos secos picados si elegiste usarlos. Revolver bien para que toda la avena quede impregnada con la pasta de cacao y dulce de leche.
3. Armar las capas
En una fuente rectangular pequeña o budinera forrada con papel film (para desmoldar fácil), colocar una primera capa de galletitas de agua una al lado de la otra. Cubrir con una capa fina de la pasta de avena y chocolate. Repetir la secuencia intercalando galletitas y relleno hasta completar la altura deseada, terminando con una capa de relleno.
4. Baño de chocolate y frío
Fundir el chocolate cobertura a baño María o en microondas a potencia media. Verter sobre la superficie del turrón dejando que caiga de manera pareja por los bordes. Llevar a la heladera por un mínimo de 3 a 4 horas (o 1 hora de freezer) para que la manteca tome firmeza y las galletitas absorban la humedad justa del relleno. Cortar en lingotes o cuadrados para servir.




