Desde que Valentín Yankelevich contó el calvario que vivió junto a su hermano Franco tras la muerte de su mamá, Romina Yan, se conocieron nuevos detalles sobre el conflicto familiar. El joven, que hoy tiene 23 años, relató que todo comenzó cuando tenía 9.
El caso llegó a la Justicia y, tras una serie de intervenciones, Darío Giordano perdió la tenencia de sus hijos, que pasaron a vivir con su abuelo materno, Gustavo Yankelevich. Durante ese proceso intervinieron psicólogos y se realizaron distintas evaluaciones para determinar cómo debían continuar los chicos.
En ese contexto, Paulo Kablan dio a conocer en A la Barbarossa detalles de las pericias psicológicas que le realizaron a Giordano. Según explicó, los informes formaron parte del proceso judicial que tuvo su cierre penal en 2018, cuando lfue sobreseído por el paso del tiempo. Sin embargo, es importante distinguir ese desenlace de una resolución que determine la inocencia del acusado.
Al leer uno de los fragmentos del informe, Kablan citó: “Respecto de la problemática familiar con sus hijos, denotó escasa implicación subjetiva, tendiendo a depositar el eje del conflicto en el entorno. Todo ello repercute en el establecimiento de sus vínculos y en el ejercicio de su rol paterno”.
Luego, el periodista hizo una valoración sobre el contenido de las evaluaciones: “Hay un informe psiquiátrico, psicológico, que es terrible, lapidario. El informe psicológico todo lleva al mismo camino por eso fueron tan contundentes en renovarle la tenencia al abuelo”.

Kablan también destacó la continuidad de las evaluaciones y la decisión de mantener a los chicos bajo el cuidado de su abuelo. “Si bien se hace cada tres meses, durante tres años y medio reiteraban y le dieron la tenencia definitiva a un abuelo, no es común”, señaló. Y agregó: “No solamente los testimonios, sino que hay una serie de peritajes de especialistas que dicen exactamente lo mismo. Hablan de una situación horrible que padecieron esos chicos”.
Por último, al referirse al desenlace judicial, Kablan explicó que la causa penal por lesiones leves agravadas por el vínculo prescribió. En ese sentido, expresó: “La causa penal de lesiones leves agravadas por el vínculo prescribió, es inocente el acusado porque prescribió por el paso del tiempo”.




