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Jenna Ortega vuelve a los cines este 30 de octubre, aunque esta vez no tendrá que enfrentarse a un asesino enmascarado ni bailar al ritmo de Miércoles Addams. La actriz protagoniza Klara y el sol, la nueva película de Taika Waititi, donde interpreta a una inteligencia artificial diseñada para acompañar a los seres humanos, compartiendo reparto con Amy Adams y Steve Buscemi. Una propuesta de ciencia ficción que llega acompañada por una cartelera especialmente interesante para los aficionados al terror, justo cuando Halloween está a punto de llamar a nuestra puerta.
Adam Wingard, responsable de Godzilla vs. Kong, regresa con Aniquilación, un thriller de supervivencia protagonizado por Adria Arjona, mientras que el surcoreano Na Hong-jin, director de El extraño, presenta Hope, una ambiciosa historia de ciencia ficción que comienza con la aparición de una criatura misteriosa. Y para quienes prefieran una pesadilla ambientada entre mansiones victorianas, Maika Monroe protagoniza Victorian Psycho, una película que parece hecha a medida de quienes disfrutan viendo cómo una casa aparentemente respetable esconde secretos bastante desagradables.
Pero no todo van a ser monstruos y sustos. Olivia Colman, Alexander Skarsgård y Peter Dinklage encabezan la peculiar comedia fantástica Wicker, Sandra Sánchez inspira el drama deportivo español Karateka y la oveja Shaun regresa con una aventura de Halloween que demuestra que el terror también puede ser perfectamente apto para los más pequeños. A ellos se suman películas de autor, dramas españoles y varias propuestas familiares que completan una selección especialmente variada.
Estos son 14 de los estrenos anunciados en España para la semana del viernes 30 de octubre de 2026, con propuestas para quienes buscan una sesión de Halloween y para quienes prefieren algo completamente diferente. Y recuerda que puedes consultar nuestra cartelera de cine para descubrir qué películas están disponibles en las salas españolas y encontrar tu próxima sesión.
Klara y el sol: Jenna Ortega descubre qué significa ser humano

Hollywood lleva décadas imaginando inteligencias artificiales que terminan enfrentándose a sus creadores, desde los replicantes de Blade Runner hasta las máquinas de Terminator, pero Taika Waititi prefiere explorar una pregunta bastante más íntima: ¿puede una máquina llegar a comprender el cariño, la soledad y las relaciones humanas? El director de Jojo Rabbit y Thor: Ragnarok adapta la novela de Kazuo Ishiguro en Klara y el sol (Klara and the Sun), una película protagonizada por Jenna Ortega, Amy Adams, Mia Tharia, Steve Buscemi, Natasha Lyonne y Aran Murphy.
Ortega interpreta a Klara, una Amiga Artificial diseñada para ofrecer compañía a quienes necesitan establecer una conexión emocional. Su existencia adquiere un nuevo significado cuando conoce a Josie, una adolescente que atraviesa una situación familiar complicada y mantiene una relación difícil con su madre, interpretada por Amy Adams. A medida que ambas comienzan a conocerse, la curiosidad de Klara y su particular manera de observar el mundo ayudan a transformar las relaciones dentro de una familia marcada por la pérdida.
La película supone un cambio de registro especialmente interesante para Waititi, un director que ha demostrado su habilidad para combinar el humor con historias profundamente emocionales, aunque también ha recibido críticas cuando esa mezcla no ha terminado de funcionar. Aquí parte de una novela de Ishiguro, ganador del Premio Nobel de Literatura, para acercarse a un futuro donde los seres artificiales pueden desempeñar un papel importante en la vida cotidiana, pero donde cuestiones tan humanas como el amor y el sacrificio siguen siendo difíciles de comprender.
El atractivo adicional está en ver a Jenna Ortega abandonar por un momento los personajes asociados al terror y al sarcasmo para interpretar a una protagonista cuya inocencia contrasta con las contradicciones de las personas que la rodean. Su relación con el personaje de Mia Tharia y con la madre interpretada por Amy Adams promete convertirse en el centro emocional de una historia que podría demostrar que la ciencia ficción no necesita grandes batallas espaciales para plantear preguntas verdaderamente interesantes.
Aniquilación: Adam Wingard convierte una base militar en el origen de una pesadilla

Después de enfrentar a dos de los monstruos más famosos de la historia del cine en Godzilla vs. Kong, Adam Wingard regresa con Aniquilación (Onslaught), una película que recupera un tipo de thriller donde el peligro no procede de criaturas gigantescas, sino de enemigos capaces de convertir un entorno aparentemente tranquilo en una zona de guerra. El director vuelve a colaborar con el guionista Simon Barrett en esta producción protagonizada por Adria Arjona, Dan Stevens, Eric Wareheim, Reginald VelJohnson y Michael Biehn.
Arjona interpreta a Celeste, una antigua francotiradora militar que intenta llevar una vida alejada de los conflictos de su pasado, pero cuya tranquilidad desaparece cuando varios hombres transformados en máquinas de matar escapan de una instalación secreta. Obligada a proteger a su hija Daisy, la protagonista termina atrincherándose en un parque de caravanas donde deberá utilizar toda su experiencia para enfrentarse a una amenaza que no deja demasiado margen para negociar o pedir refuerzos.
Wingard conoce bien los mecanismos del cine de terror y acción, especialmente cuando se trata de personajes que tienen que sobrevivir en lugares donde aparentemente deberían estar seguros. La presencia de Michael Biehn, al que los aficionados recordarán por Terminator y Aliens, añade además un guiño especialmente apropiado para una película que recupera la tradición de los thrillers de supervivencia con amenazas tecnológicas y militares. Con apenas hora y media de duración, Aniquilación se presenta como una alternativa para quienes buscan tensión y acción sin demasiados rodeos.
Hope: el director de El extraño regresa con ciencia ficción y terror

Han pasado diez años desde que Na Hong-jin estrenó El extraño (The Wailing), una de las películas de terror surcoreano más inquietantes de las últimas décadas, y su regreso con Hope es uno de los acontecimientos más interesantes de esta cartelera. El cineasta vuelve a combinar el misterio y la inquietud sobrenatural, aunque esta vez incorpora una dimensión de ciencia ficción mucho más ambiciosa en una producción protagonizada por Hwang Jung-min, Zo In-sung, Hoyeon, Taylor Russell y Cameron Britton.
La historia nos traslada a Hope Harbor, una remota localidad de Corea del Sur donde la aparición de una criatura desconocida comienza a alterar la vida de sus habitantes. El jefe de policía Bum-seok y la agente Sung-ae investigan los extraños acontecimientos, mientras un grupo de cazadores se adentra en los bosques cercanos para encontrar al responsable de los ataques. Sin embargo, pronto descubren que aquello que persiguen es bastante más peligroso de lo que imaginaban y que la amenaza podría superar cualquier explicación convencional.
El director ya demostró en El extraño que disfruta construyendo historias donde resulta prácticamente imposible distinguir entre lo que está sucediendo realmente y aquello que los personajes creen comprender. En Hope vuelve a utilizar una pequeña comunidad aislada como escenario de una crisis que comienza con acontecimientos inexplicables y termina adquiriendo dimensiones mucho mayores, aunque esta vez dispone de una duración de 160 minutos para desarrollar su particular universo.
La presencia de Hoyeon, conocida internacionalmente por El juego del calamar, y la participación de Taylor Russell refuerzan el atractivo de una producción que busca combinar el talento del cine surcoreano con intérpretes de proyección internacional. Si Na Hong-jin mantiene su habilidad para transformar la incertidumbre en una experiencia angustiosa, esta puede convertirse en una de las propuestas más comentadas del fin de semana de Halloween.
Victorian Psycho: Maika Monroe llega a una mansión donde nadie parece estar a salvo

Las mansiones victorianas llevan tanto tiempo sirviendo como escenario de historias de terror que probablemente deberían incluir una advertencia en los anuncios de contratación de personal doméstico. En Victorian Psycho, Zachary Wigon dirige una película protagonizada por Maika Monroe, Thomasin McKenzie y Jason Isaacs, con un guion de Virginia Feito, autora de la novela en la que se basa la historia, que recupera la combinación de ambientes aristocráticos y personajes cuya apariencia respetable esconde comportamientos bastante menos civilizados.
La acción transcurre en 1858, cuando Winifred Notty llega a la mansión Ensor House para trabajar como institutriz. Su comportamiento excéntrico y su particular manera de relacionarse con las personas que la rodean comienzan a despertar sospechas, especialmente cuando varios miembros del servicio desaparecen y el ambiente dentro de la casa se vuelve cada vez más inquietante.
Maika Monroe, que ya se ha convertido en uno de los rostros más reconocibles del terror contemporáneo gracias a películas como It Follows y Longlegs, parece una elección especialmente apropiada para encabezar una historia donde las convenciones sociales y la violencia terminan encontrándose de una manera muy poco saludable. El resultado promete un thriller de época donde los secretos de una familia acomodada pueden ser mucho más aterradores que cualquier aparición sobrenatural.
Leviticus: el amor prohibido se convierte en una amenaza sobrenatural

El terror funciona especialmente bien cuando transforma algo familiar en una fuente de peligro, y Adrian Chiarella lleva esa idea hasta sus últimas consecuencias en Leviticus, una película australiana donde los sentimientos de dos adolescentes terminan convirtiéndose literalmente en el origen de una pesadilla. El director escribe y dirige esta historia protagonizada por Joe Bird, Stacy Clausen, Mia Wasikowska, Ewen Leslie y Tyallah Bullock, que combina el horror sobrenatural con una reflexión sobre la intolerancia de una comunidad religiosa.
Los protagonistas son dos jóvenes que viven en un entorno donde su relación sentimental está condenada por las creencias de quienes los rodean. Tras verse sometidos a prácticas destinadas a reprimir sus sentimientos, descubren que han despertado a una entidad sobrenatural capaz de adoptar la apariencia de la persona que más desean, una circunstancia que convierte el amor entre ambos en una amenaza mortal y los obliga a enfrentarse simultáneamente a la criatura y al fanatismo de su entorno.
Lo interesante de la premisa es que Chiarella utiliza los mecanismos del cine de monstruos para explorar el miedo que puede provocar una comunidad cuando convierte los sentimientos personales en algo prohibido. La presencia de Mia Wasikowska añade un nombre conocido a una propuesta que parece especialmente indicada para quienes buscan una película de Halloween con algo más que sustos y persecuciones.
Wicker: Olivia Colman encarga el marido perfecto y recibe algo inesperado

El cine romántico nos ha acostumbrado a personajes que buscan desesperadamente a su pareja ideal, aunque pocas películas han llevado esa idea tan lejos como Wicker, donde una mujer decide resolver sus problemas sentimentales encargando directamente un marido fabricado con mimbre. Alex Huston Fischer y Eleanor Wilson dirigen esta comedia fantástica protagonizada por Olivia Colman, Alexander Skarsgård, Peter Dinklage, Elizabeth Debicki y Richard E. Grant, una combinación de intérpretes que ya despierta curiosidad antes de conocer el argumento.
Colman interpreta a una pescadora que vive marginada por los habitantes de una pequeña comunidad costera, donde su carácter y su forma de entender la vida no encajan con las convenciones sociales. Cansada de los comentarios y de la presión de sus vecinos, decide encargar a un artesano local, interpretado por Peter Dinklage, que le fabrique un marido de mimbre, al que da vida Alexander Skarsgård. Lo que comienza como una provocación termina transformándose en una relación sentimental que altera la tranquilidad del pueblo y despierta una mezcla de fascinación, celos y desconcierto entre sus habitantes.
La película utiliza una premisa fantástica para hablar del matrimonio, la sexualidad y las expectativas que la sociedad impone sobre las relaciones personales, aunque lo hace desde una perspectiva de comedia que parece dispuesta a llevar el absurdo hasta sus últimas consecuencias. Olivia Colman ha demostrado que puede encontrar humanidad incluso en los personajes más excéntricos, mientras que Skarsgård y Dinklage aportan una presencia especialmente apropiada para una historia donde nadie parece comportarse exactamente como esperaríamos.
Karateka: Sandra Sánchez conquista el cine después de hacer historia en los Juegos Olímpicos

El deporte español ha ofrecido historias de superación que parecen escritas directamente para el cine, y la trayectoria de Sandra Sánchez es una de las más extraordinarias de los últimos años. La karateka consiguió el oro olímpico en Tokio cuando tenía 39 años, una edad en la que muchos deportistas de élite ya se han retirado, y ahora su historia llega a la gran pantalla con Karateka, dirigida por Aritz Moreno, responsable de Ventajas de viajar en tren, y protagonizada por Andrea Ros, Patrick Criado y Ernesto Alterio, acompañados por Pilar Castro y otros intérpretes.
La película reconstruye el camino de una deportista que tuvo que enfrentarse a la desconfianza de quienes consideraban que ya había superado la edad adecuada para competir al máximo nivel. Con el apoyo de Jesús del Moral, su entrenador y pareja, Sandra desafió las expectativas y terminó conquistando uno de los mayores triunfos del deporte español, demostrando que la perseverancia puede resultar más importante que los prejuicios sobre la edad o el momento adecuado para alcanzar el éxito.
Moreno aborda una historia que combina el esfuerzo deportivo con la relación personal entre Sandra y Jesús, dos personas que comparten tanto un proyecto profesional como una vida en común. Para quienes siguieron los Juegos Olímpicos de Tokio, la película supone la oportunidad de conocer el trabajo y las dificultades que existieron detrás de aquella medalla, mientras que el público menos familiarizado con el karate podrá descubrir una trayectoria donde la mayor batalla probablemente se libró mucho antes de llegar al tatami olímpico.
La oveja Shaun: Misión calabaza convierte Halloween en una aventura familiar

Mientras los aficionados al terror buscan películas capaces de quitarles el sueño, Aardman ha decidido que también hay sitio para un Halloween donde los monstruos conviven con las travesuras de una oveja que lleva años demostrando tener bastante más iniciativa que el granjero encargado de cuidarla. La oveja Shaun: Misión calabaza (Shaun the Sheep: The Beast of Mossy Bottom) está dirigida por Steve Cox y Matthew Walker, y recupera el universo de animación de los creadores de Wallace y Gromit.
Todo comienza cuando el Granjero destruye accidentalmente el huerto de calabazas que las ovejas estaban preparando para Halloween, un desastre que Shaun intenta solucionar recurriendo a un libro de ciencia casera y a unos experimentos que, como era de esperar, no terminan precisamente bien. La situación se complica todavía más cuando el Granjero desaparece y empiezan a circular rumores sobre una bestia misteriosa que merodea por los bosques cercanos, obligando a los habitantes de Mossy Bottom a enfrentarse a una aventura que mezcla el humor habitual de la franquicia con los ingredientes clásicos de las historias de monstruos.
La magia de Shaun reside en que sus películas pueden contar historias completas prácticamente sin necesidad de diálogos, utilizando la expresividad de los personajes, la animación fotograma a fotograma y una imaginación visual que consigue hacer reír a niños y adultos por motivos diferentes. Esta nueva entrega parece especialmente apropiada para quienes quieren celebrar Halloween en familia sin correr el riesgo de que los más pequeños terminen durmiendo durante una semana con la luz encendida.
Tiempos de ilusión: los directores de Intocable regresan a los años ochenta

Olivier Nakache y Éric Toledano, responsables de Intocable y C’est la vie!, regresan con Tiempos de ilusión (Juste une illusion), una comedia dramática que recupera la Francia de los años ochenta para hablar de la adolescencia, las familias y ese momento de la vida en el que empezamos a sospechar que los adultos no tienen todas las respuestas que nos habían prometido. La película reúne a Simon Boublil, Louis Garrel, Camille Cottin, Pierre Lottin y Alexis Rosenstiehl en una historia ambientada en 1985.
Vincent está a punto de cumplir trece años y vive con su familia de clase media en las afueras de París, donde intenta encontrar su lugar entre un hermano mayor que apenas le presta atención y unos padres demasiado ocupados con sus propios problemas. Mientras descubre los primeros amores y empieza a cuestionar las ideas que hasta entonces aceptaba sin discutir, el joven comprende que crecer significa también reconocer las contradicciones de las personas que parecían tenerlo todo bajo control.
Nakache y Toledano han construido buena parte de su filmografía alrededor de personajes que aprenden a comprender a los demás a través de situaciones cotidianas, una sensibilidad que encaja especialmente bien con una historia sobre el final de la infancia. La ambientación ochentera añade además un componente nostálgico que puede resultar atractivo para quienes vivieron aquellos años, aunque el conflicto principal de Vincent probablemente resulte reconocible para cualquier generación que haya atravesado la complicada frontera entre ser niño y empezar a comportarse como adulto.
Esta soledad: Oriol Pla y Marina Salas protagonizan una ruptura generacional

Las relaciones sentimentales no siempre terminan por falta de amor, porque a veces las responsabilidades familiares, la precariedad y el desgaste acumulado pueden convertir la convivencia en algo demasiado difícil de sostener. Javier Giner explora esa situación en Esta soledad, un drama español protagonizado por Oriol Pla y Marina Salas, con la participación de Omar Ayuso, Miren Gaztañaga y Mikel Bustamante, que observa las dificultades de una generación atrapada entre sus aspiraciones personales y una realidad que raramente ofrece las oportunidades esperadas.
Leo y Lorea han compartido cinco años de relación, pero finalmente deciden separarse, aunque la ruptura no significa que hayan desaparecido todos los sentimientos que los mantenían unidos. Él tiene que afrontar la enfermedad de su padre y unas responsabilidades familiares que lo consumen emocionalmente, mientras que ella intenta reconstruir su vida entre trabajos precarios, incertidumbres profesionales y heridas personales que todavía no ha conseguido cerrar.
La película se interesa por las consecuencias de una separación que no responde necesariamente a un gran acontecimiento dramático, sino a la acumulación de problemas y pequeñas renuncias que terminan alterando las relaciones. Giner, que ya exploró aspectos personales y familiares en Yo, adicto, vuelve a fijarse en personajes que necesitan comprender su pasado para encontrar una manera de seguir adelante, utilizando la historia de Leo y Lorea para hablar también de las frustraciones de toda una generación.
Willow y las guardianas de los cuatro elementos: magia y aventuras para toda la familia

Las historias sobre jóvenes que descubren poseer poderes extraordinarios tienen una larga tradición en el cine fantástico, aunque todavía pueden resultar atractivas cuando consiguen construir personajes interesantes y un universo donde la magia está vinculada a emociones y responsabilidades reconocibles. Mike Marzuk dirige Willow y las guardianas de los cuatro elementos, una producción alemana basada en la novela de Sabine Bohlmann y protagonizada por Ava Petsch, Cora Trube, Anna von Seld, Mary Amber Oseremen Tölle y Golo Euler.
La vida de Willow cambia cuando hereda de su tía Alwina una pequeña casa situada junto a un bosque y descubre que también ha recibido un don relacionado con la brujería. Para comprender sus nuevas habilidades y proteger el entorno natural que forma parte de su legado, deberá encontrar a otras tres jóvenes con poderes semejantes, iniciando una aventura donde la amistad, la cooperación y la relación con la naturaleza terminan adquiriendo tanta importancia como los propios hechizos.
La película está orientada especialmente al público familiar y utiliza la fantasía como una forma de hablar de la confianza en uno mismo y de la necesidad de colaborar con otras personas cuando los problemas parecen demasiado grandes para afrontarlos individualmente. Para los niños que disfrutan de las aventuras mágicas y de las historias protagonizadas por grupos de amigos, representa una alternativa a las grandes franquicias habituales sin necesidad de abandonar los ingredientes clásicos del género.
Gungo y los juegos cavernícolas: competir en la Prehistoria nunca fue tan complicado
Las películas de animación llevan años encontrando inspiración en prácticamente cualquier periodo histórico, pero la Prehistoria ofrece una ventaja evidente para los guionistas de comedia: cuando no existen demasiadas reglas, cualquier disparate puede convertirse en una tradición ancestral. Gabriel Riva Palacio Alatriste y Rodolfo Riva-Palacio Alatriste dirigen Gungo y los juegos cavernícolas, una producción de animación mexicana con participación española que recupera el humor y las aventuras familiares del estudio Huevocartoon.
Su protagonista es Gungo, un joven heredero que ha crecido acostumbrado a recibir todas las comodidades de su tribu, hasta que termina desterrado por demostrar que no está preparado para asumir las responsabilidades que le corresponden. Para recuperar su posición, deberá liderar a un grupo de personajes considerados los menos prometedores de la comunidad y participar en unos juegos cavernícolas donde la fuerza, la habilidad y la capacidad para trabajar en equipo resultarán fundamentales.
La película utiliza una competición deportiva ambientada en la Prehistoria para construir una comedia sobre la amistad, el esfuerzo y la importancia de aprender a reconocer las propias limitaciones. Aunque su planteamiento está dirigido principalmente a los espectadores más pequeños, también pretende conectar con las familias mediante situaciones disparatadas y personajes que deberán descubrir que nadie consigue grandes cosas únicamente por tener un apellido importante o por haber nacido en la tribu adecuada.
El mundo es ansí: Pío Baroja regresa al cine desde una mirada contemporánea

La literatura española ha dejado personajes y autores que forman parte de nuestros recuerdos escolares, aunque no siempre conseguimos descubrirlos en las circunstancias más estimulantes. Miguel Ángel Calvo Buttini parte precisamente de esa relación complicada entre los estudiantes y los grandes escritores en El mundo es ansí, una película que combina documental y ficción para acercarse a Pío Baroja desde una perspectiva contemporánea, con Nahia Bergasa, Ramón Barea, Bernardo Atxaga y Álvaro Subiés entre sus participantes.
La protagonista es Ana, una estudiante de periodismo que recibe el encargo de dedicar su trabajo de fin de grado a Baroja, una perspectiva que inicialmente no le resulta especialmente atractiva debido a la imagen que tiene del escritor. Sin embargo, cuando comienza a leer sus novelas y a investigar su trayectoria, descubre una personalidad mucho más compleja de lo que esperaba y termina estableciendo un diálogo imaginario con el autor, recorriendo junto a él diferentes aspectos de la literatura y de la historia española.
La película aprovecha ese encuentro entre dos épocas para explorar las contradicciones de Baroja y su relación con acontecimientos históricos que marcaron profundamente el país, desde la monarquía y la República hasta la Guerra Civil y la dictadura. Más que una biografía convencional, El mundo es ansí propone una reflexión sobre la importancia de volver a leer a los clásicos sin aceptar automáticamente los prejuicios o las etiquetas que suelen acompañarlos, recordándonos que la literatura continúa siendo una herramienta para comprender el presente.
¿Qué película merece tu entrada en el fin de semana de Halloween?
El viernes 30 de octubre ofrece una combinación especialmente atractiva para quienes disfrutan del terror y la ciencia ficción, con Hope, Aniquilación, Leviticus y Victorian Psycho entre las películas que mejor encajan con la celebración de Halloween. Sin embargo, el gran reclamo para quienes prefieren historias más emotivas probablemente sea Klara y el sol, una película que reúne a Jenna Ortega y Amy Adams bajo la dirección de Taika Waititi, mientras que Wicker propone una comedia fantástica tan peculiar que resulta difícil imaginar cómo será su resultado sin acercarse a verla.
El cine español también tiene una presencia importante gracias a Karateka, que recupera la extraordinaria trayectoria olímpica de Sandra Sánchez, y Esta soledad, un drama generacional sobre las dificultades de comenzar de nuevo después de una ruptura. Para quienes buscan una sesión familiar, La oveja Shaun: Misión calabaza, Willow y las guardianas de los cuatro elementos y Gungo y los juegos cavernícolas ofrecen aventuras animadas o fantásticas, mientras que Tiempos de ilusión y El mundo es ansí permiten acercarse a historias donde la memoria y el paso del tiempo adquieren un protagonismo especial.
Y ahora viene la pregunta de todas las semanas: si solo pudieras elegir una película, ¿cuál sería? ¿Apostarías por el regreso de Na Hong-jin al terror, por la ciencia ficción de Jenna Ortega o por una sesión de Halloween con toda la familia? Te leemos en los comentarios. Consulta nuestra cartelera de cine para descubrir las películas disponibles en las salas españolas y encontrar tu próxima sesión.
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