Tras anunciar su repentina separación de Emanuel Ortega a menos de un mes de haberse casado, Julieta Prandi decidió aprovechar los días de su luna de miel para viajar a Brasil junto a su mejor amigo, Sebastián Waizer.
Luego del revuelo mediático por su ruptura y tras las fotos que los mostraron juntos en el exterior, el acompañante incondicional de la modelo rompió el silencio en diálogo con Primicias Ya y dio detalles de cómo atraviesa este convulsionado presente la conductora.
«Julieta está colapsada», aseguró y dio a entender que el quiebre fue tras «una seguidilla de cosas».
«Julieta está colapsada. Debería existir un duelo que no empezó ninguna de las partes por todo el acoso y las especulaciones«, comenzó explicando Waizer al describir la fuerte exposición y la presión que sufren los protagonistas en este delicado momento.
En cuanto a las causas que llevaron a cortar el vínculo de manera drástica, sostuvo: «Uno se separa por un hartazgo de situaciones o por algo improvisado. La vida cambia en un minuto. Uno se casa y al minuto puede pasar algo que haga que uno tome una decisión drástica y abrupta, como en este caso, y cortar de cuajo. Pero cuando hay una seguidilla de cosas…«.
En medio de las versiones que indicaban que Emanuel Ortega se enteró de la ruptura a través de las redes, Waizer fue tajante: «No se enteró por un comunicado. Hubo muchas charlas».
A su vez, desmintió las versiones que indicaban que Ortega se habría anoticiado del fin de la relación a través de las redes sociales. «Su marido, o exmarido, no se enteró por un comunicado. Hubo muchas charlas», sentenció para aclarar cómo se dieron los hechos entre ellos.
Discrepancias y desgaste: los presuntos motivos de la separación
Waizer remarcó la existencia de discrepancias continuas en el matrimonio previa a la decisión definitiva. «Tuvieron encontronazos, por supuesto, por cosas matrimoniales y por cosas que eran una seguidilla. Julieta cortó de cuajo porque había situaciones inmanejables. Hoy está parada desde otro lugar ante la vida», señaló de forma tajante.
Sobre la falta de escucha y el deterioro en la dinámica cotidiana, expuso: «Hubo un desgaste en cierta situación y evidentemente ninguno de los dos pudo sostenerla. Hay algo que se fue desgastando y fueron casos puntuales y charlados«.
«Julieta cortó de cuajo porque había situaciones inmanejables […] Hay algo que se fue desgastando y fueron casos puntuales y charlado», aseguró.
Al referirse a las especulaciones sobre infidelidades que circularon en los últimos días, prefirió no profundizar pero ratificó el cansancio de su amiga. «Entiendo que todo conduce a una infidelidad, pero yo no lo sé. Es algo íntimo de ellos. No podían congeniar más, hubo algo que llevó a un hartazgo«, evaluó.
Respecto al motivo principal del viaje que realizaron a suelo brasileño, fue contundente: «Julieta se tuvo que ir porque no podía respirar. Está triste, llora, está llena de preguntas».
«Hay enojo de las dos partes […] es imposible una reconciliación hoy», sentenció.
Por último, aclaró cuál es la comunicación actual de la expareja. «Cruzaron mensajes pero por cosas que Ema necesitaba sacar de la casa, pero no tuvieron la conversación. No pueden. Hay enojo de las dos partes«, aseguró.
«Hoy es imposible una reconciliación, pero porque ellos no conversaron sobre cómo seguir o qué hacer, tanto legal como emocionalmente. Ninguno puede tener las cosas claras para definir qué pasó. Seguramente se tienen que ordenar. Es mucha información y mucha presión», analizó Sebastián sobre el futuro próximo.
Para cerrar, anticipó lo que podría ocurrir más adelante: «En un tiempo, cuando se acomoden las aguas, seguramente van a salir a hablar y contar, pero ¿cuánto pueden dar a entender? No funcionó, pasó algo que hizo que rompan o hubo un desgaste de situaciones que hicieron que Juli dijera ‘basta, no puedo con esto’«.




