Julieta Prandi decidió romper su hermetismo digital a casi tres semanas de haber anunciado el final de su matrimonio de apenas 27 días con Emanuel Ortega.
Luego del comunicado unilateral que desató el escándalo mediático y las versiones sobre terceros en discordia en el estudio del músico, la conductora armó las valijas. Para despejar la cabeza en medio del duelo afectivo, eligió transformar su inconclusa luna de miel en una escapada reparadora hacia las playas de Brasil.
«Y en algún rincón del mundo, siempre existe Río. Obrigado Brasil. Gracias amigo por estar siempre a mi lado», escribió Julieta en su primer posteo en redes tras el comunicado con el que anunció su separación.
«Y en algún rincón del mundo, siempre existe Río. Obrigado Brasil», expresó la modelo en un álbum compuesto por fotos y videos desde suelo carioca. En el mismo mensaje le dedicó un guiño directo al sostén incondicional que la acompañó en la travesía: «Gracias amigo por estar siempre a mi lado», cerró etiquetando a Sebastián Waizer, su gran sostén en sus peores momentos.
El material compartido expone la intimidad de sus días de descanso entre caminatas sobre la emblemática avenida costera de Ipanema, almuerzos compartidos, postales de atardeceres sobre la arena y varias selfies personales.

El detalle que más llamó la atención de sus seguidores fue su semblante serio en la mayor parte de las capturas, mostrando una tímida sonrisa únicamente en la última foto registrada en blanco y negro sentada frente al mar.
Para evitar comentarios maliciosos o críticas en este momento de exposición, la conductora prefirió deshabilitar las respuestas en todas sus publicaciones.
De este modo, Julieta intenta procesar otro duro revés en su vida personal, mostrándose una vez más en la tarea de reconstruirse tras un quiebre imprevisto que la golpea en el plano sentimental.




