No hace falta pasar horas en la cocina ni gastar de más para armar una buena bandeja dulce a la hora del mate. Un paquete de tapas de empanadas o un disco de masa de tarta hojaldrada que haya quedado en la heladera son el comodín perfecto para improvisar facturas, bizcochitos o arrolladitos en cuestión de 15 minutos.
Con muy pocos ingredientes y un golpe de horno fuerte, lográs opciones súper crocantes y tentadoras para resolver la merienda sin complicarte.

Facturitas hojaldradas rellenas de dulce de leche
El secreto de esta receta es cocinar la masa sola para que el hojaldre se abra bien al horno y rellenarla abundante con dulce de leche una vez fría.
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Ingredientes: 12 tapas de empanadas de hojaldre (o para freír), 300 g de dulce de leche repostero, 1 huevo batido (o leche) para pincelar y azúcar común o impalpable.
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Paso a paso:
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Doblar cada disco de empanada por la mitad sin presionar el centro y volver a doblar a lo largo para formar un abanico hojaldrado.
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Acomodar las masas en una placa enharinada, pincelar con huevo batido y espolvorear con azúcar.
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Hornear en horno bien caliente (200 °C a 220 °C) durante 12 a 15 minutos hasta que el hojaldre se abra y dore.
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Dejar enfriar por completo sobre una rejilla para que la masa mantenga su textura bien crocante.
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Abrir el pliegue central de cada pieza y rellenar con una capa generosa de dulce de leche repostero.
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Vigilantes o «cañoncitos» de dulce de leche caseros
Una versión simplificada de las facturas de confitería que se prepara en un abrir y cerrar de ojos.
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Ingredientes: 1 paquete de tapas de empanadas (idealmente hojaldradas), 200 g de dulce de leche repostero, 1 huevo batido (o leche para pincelar) y azúcar para espolvorear.
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Paso a paso:
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Estirar ligeramente cada disco de empanada con el palo de amasar para darle forma algo ovalada.
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Colocar una cucharada generosa de dulce de leche repostero en un extremo.
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Enrollar la masa ajustando suavemente las puntas para que no se escape el relleno durante la cocción.
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Acomodar las piezas en una placa enharinada, pincelar con huevo batido y espolvorear con bastante azúcar por encima.
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Llevar a horno fuerte (200 °C) durante 12 a 15 minutos, hasta que la masa se vea bien dorada y crocante.
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Palmeritas crocantes con masa de tarta
El clásico infaltable para el mate en una versión exprés que nunca falla.
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Ingredientes: 1 tapa de tarta hojaldrada (o 6 tapas de empanadas unidas), 50 g de manteca derretida (o aceite neutro) y 1/2 taza de azúcar.
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Paso a paso:
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Espolvorear la mesa de trabajo con una capa de azúcar y apoyar el disco de masa de tarta encima.
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Pincelar la parte superior con la manteca derretida y cubrir con más azúcar por toda la superficie. Pasar el palo de amasar con suave presión para que el azúcar se adhiera bien a la masa.
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Enrollar un extremo de la masa hacia el centro hasta llegar a la mitad. Luego, enrollar el otro extremo hacia el centro hasta que ambos rollos se junten.
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Cortar el rollo doble en rodajitas de aproximadamente 1 cm de grosor.
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Acomodar las palmeritas en una placa mantecada y enharinada (o con papel manteca), dejando espacio entre sí.
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Hornear a fuego fuerte (200 °C) durante unos 10 a 12 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción para que se caramelicen parejas de ambos lados.
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Libritos azucarados de membrillo o batata
El equilibrio justo entre la masa crocante saladita y la dulzura de la masa de membrillo o batata.
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Ingredientes: 12 tapas de empanadas criollas o de hojaldre, 150 g de dulce de membrillo o batata, y agua o almíbar rápido para pincelar.
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Paso a paso:
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Cortar el dulce en tiras finas o bastones pequeños.
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Pincelar un disco de empanada con apenas de agua, colocar una tira de dulce en el centro y doblar la masa por la mitad (como si fuera una empanada sin repulgar).
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Volver a doblar por la mitad a lo largo para darle la forma de «librito» o paquetito, haciendo una suave presión en los bordes para fijarlo.
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Con un cuchillo afilado, realizar 2 o 3 cortes pequeños en el lomo del librito sin llegar a cortar las puntas.
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Acomodar en una fuente para horno, pincelar con agua y espolvorear con azúcar.
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Llevar a horno bien caliente (200 °C) durante 15 minutos hasta que se inflen y toquen un color dorado tentador.
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