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La segunda temporada de The Acolyte habría llevado la relación entre Osha y Qimir mucho más lejos de lo que Star Wars se ha atrevido jamás. Según una nueva información, Lucasfilm preparaba una escena íntima entre ambos conectada directamente con la Fuerza.
The Acolyte preparaba la primera escena de sexo de Star Wars
Star Wars lleva casi 50 años jugando con la atracción, el romance y la tensión sexual sin terminar de cruzar una frontera muy concreta. Han Solo y Leia prácticamente arden cada vez que comparten plano en El Imperio contraataca, Anakin y Padmé construyen buena parte de las precuelas alrededor de su relación prohibida y hasta Rey y Kylo Ren desarrollaron una conexión a través de la Fuerza cargada de una intimidad bastante peculiar.
The Acolyte, al parecer, quería ir un paso más allá.
Knight Media asegura que la temporada 2 estaba preparando una escena de sexo entre Osha, interpretada por Amandla Stenberg, y Qimir, el personaje de Manny Jacinto. Eso sí, hablar de una escena convencional quizá no sea la mejor forma de describirla.
Los dos personajes habrían entrado juntos en una especie de tanque de meditación conectado con la Fuerza, entrelazando sus conciencias en lugar de mostrar una relación sexual explícita. La idea se acercaría más al tipo de conexión física y espiritual que hemos visto en Avatar que a una escena tradicional de dormitorio.
Y ahí está precisamente lo interesante. Star Wars no habría abandonado de repente su tono familiar, sino que habría buscado una manera muy propia de la franquicia de representar algo que hasta ahora siempre había quedado fuera de cámara.

George Lucas había marcado una frontera muy clara
Que The Acolyte siquiera contemplara una secuencia así resulta especialmente llamativo si miramos cómo se trató históricamente el sexo dentro de Star Wars.
George Lucas fue durante décadas muy protector con el carácter PG de la saga. El texto recuerda incluso que llegó a intervenir cuando algunas publicaciones distribuyeron ficción de fans con contenido explícito durante los años 80.
La política aplicada a novelas y productos derivados era también bastante directa. A.C. Crispin, autora vinculada durante años al antiguo Universo Expandido, resumió la situación de una forma imposible de malinterpretar: abrazos y besos sí; ir más lejos, no.
Los personajes podían enamorarse, casarse y tener hijos, pero Star Wars evitaba cuidadosamente mostrar lo que ocurría entre medias.
Lucas nunca planteó, eso sí, que sus personajes fueran necesariamente célibes. De hecho, llegó a explicar que los Jedi podían mantener relaciones sexuales aunque las normas de la Orden prohibieran los vínculos emocionales.
La diferencia estaba en lo que Star Wars enseñaba al público.
Qimir ya estaba seduciendo a Osha hacia el lado oscuro
Lo curioso es que The Acolyte ya había empezado a acercarse bastante a esa frontera durante su primera temporada.
Qimir termina desnudándose delante de Osha antes de meterse en el agua, una secuencia que convirtió rápidamente al personaje de Manny Jacinto en uno de los nuevos símbolos sexuales de la franquicia. Pero la escena no estaba colocada ahí únicamente para alegrar las redes sociales.
Había una intención narrativa bastante clara.
Qimir intenta desarmar emocionalmente a Osha, hacer que baje la guardia y atraerla hacia su manera de entender la Fuerza. En otras palabras: literalmente intenta seducirla hacia el lado oscuro.
Leslye Headland ya explicó que esa idea estaba presente desde el principio. La showrunner recordó especialmente aquella frase de Obi-Wan Kenobi en Una nueva esperanza en la que explica que Darth Vader fue «seducido por el lado oscuro». La elección de esa palabra siempre le había llamado la atención.
La relación entre Osha y Qimir podía haber cambiado Star Wars
Visto desde esa perspectiva, la supuesta escena de la temporada 2 no habría aparecido de la nada. Habría sido la evolución natural de una relación construida alrededor de la atracción, la manipulación y esa extraña intimidad que la Fuerza puede crear entre dos personas.

Star Wars siempre ha permitido que sus personajes se enamoren. También que formen familias. Lo que nunca había hecho era enseñar de manera directa —aunque fuese a través de una metáfora conectada con la Fuerza— el paso intermedio.
The Acolyte parecía dispuesta a intentarlo.
Y teniendo en cuenta hasta dónde había llegado ya la química entre Osha y Qimir, probablemente habría sido una de esas escenas capaces de mantener a los fans discutiendo durante semanas. Puedes ver la primera temporada en Disney+ con este enlace.
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