Ultimas Noticias

Clayface desata el terror en DC y Luis Zahera busca venganza: los 14 estrenos de cine de la semana

Esta noticia es una publicación original de Cinemascomics.com

DC Studios ha decidido que octubre es el momento perfecto para enseñarnos su cara más monstruosa, y lo hace con Clayface, una película que recupera a uno de los villanos más peculiares de Batman para convertirlo en protagonista de una historia de terror corporal. No veremos al típico superhéroe intentando salvar el mundo de un rayo gigantesco que apunta al cielo, sino a un actor cuya obsesión por recuperar su rostro termina llevándolo hacia un destino bastante peor que quedarse sin trabajo en Hollywood.

La competencia, de todas formas, viene fuerte. José Coronado, Jordi Mollà y Luis Zahera encabezan Leones en invierno, un thriller español donde el dolor de un padre abre la puerta a una venganza sin demasiados límites, mientras que Wildwood: El bosque salvaje supone el esperado regreso de LAIKA a la animación artesanal después de varios años sin estrenar un nuevo largometraje. Y para quienes prefieren un humor bastante menos familiar, Sacha Baron Cohen recupera a Ali G, un personaje al que el paso del tiempo no parece haber convertido precisamente en un ejemplo de madurez.

Los estrenos de cine del 23 de octubre de 2026 reúnen 13 películas, entre terror, comedia, animación, cine de autor y documentales. Además de los grandes títulos de Hollywood, encontramos las nuevas propuestas de Lee Chang-dong y Kiyoshi Kurosawa, el debut de Sophy Romvari y un homenaje a Paco Rabal que merece especial atención. Como siempre, puedes consultar nuestra cartelera de cine para descubrir qué películas están disponibles en las salas españolas.

Clayface: DC Studios se pasa al terror con uno de los grandes villanos de Batman

Clayface (-2026)
Clayface (2026)

Después de tantos años viendo cómo los superhéroes intentan salvar ciudades enteras, el universo de DC se adentra en un terreno bastante más desagradable con Clayface, una película que convierte a Cara de Barro en el protagonista absoluto de una historia sobre identidad, obsesión y venganza. James Watkins, director de Eden Lake, La mujer de negro y No hables con extraños, se encarga de llevar a la gran pantalla un guion escrito por Mike Flanagan y Hossein Amini, con la participación de Matt Reeves y los responsables de DC Studios en la producción.

Tom Rhys Harries interpreta a Matt Hagen, un joven de Gotham que consigue abrirse camino en Hollywood y cuya prometedora carrera queda destrozada cuando las acciones de un criminal lo dejan horriblemente desfigurado. Abandonado por quienes antes lo rodeaban y desesperado por recuperar su apariencia, acepta someterse a un tratamiento experimental que parece ofrecerle exactamente lo que necesita, aunque sus consecuencias terminan alterando tanto su cuerpo como su percepción de la realidad. Naomi Ackie, Ruby Sear, Eddie Marsan, Max Minghella y David Dencik completan el reparto de una producción que se interesa mucho más por la tragedia del monstruo que por sus posibilidades de enfrentarse a Batman.

Lo más interesante de Clayface es que sus responsables no parecen interesados en repetir la fórmula habitual del cine de superhéroes, sino en recuperar el espíritu de las historias donde la ciencia, la ambición y la pérdida de identidad terminan creando criaturas incapaces de reconocerse a sí mismas. El planteamiento recuerda a esa tradición de terror que va desde La mosca hasta los relatos clásicos de monstruos trágicos, personajes que provocan miedo precisamente porque todavía conservan algo profundamente humano bajo su apariencia deformada.

Para DC Studios también supone una oportunidad de demostrar que su catálogo de personajes puede funcionar en géneros muy diferentes, sin necesidad de que Batman aparezca cada quince minutos para recordarnos dónde estamos. Si la película aprovecha bien la sensibilidad de Flanagan y la experiencia de Watkins en el terror, podríamos encontrarnos con una de las apuestas más singulares del estudio, especialmente ahora que las adaptaciones de cómics necesitan algo más que grandes explosiones para sorprender.

Leones en invierno: José Coronado y Luis Zahera protagonizan una venganza sin retorno

leones en invierno

El cine español lleva tiempo demostrando que puede mirar de tú a tú a los grandes thrillers internacionales, y Leones en invierno tiene algunos de los ingredientes que mejor funcionan dentro del género: un crimen, una familia destrozada y un protagonista que descubre que la justicia legal quizá no sea suficiente para aliviar su dolor. Albert Pintó, responsable de Malasaña 32 y Nowhere, dirige esta adaptación de la novela de Carlos Augusto Casas, con José Coronado, Jordi Mollà, Luis Zahera, Inma Cuesta y Ana Wagener entre sus intérpretes.

La muerte inesperada de una joven provoca una ruptura irreparable en su familia, especialmente en su padre, un hombre que creía haber dejado atrás una parte oscura de su pasado. Mientras intenta descubrir lo que realmente sucedió, comienza a seguir un rastro que conduce hacia la corrupción, el crimen organizado y personas con suficiente poder como para ocultar la verdad. El problema es que cuanto más avanza en su investigación, menos dispuesto parece a respetar las reglas, hasta iniciar un camino donde la diferencia entre conseguir justicia y buscar venganza resulta cada vez más difícil de reconocer.

La película juega con una de las grandes preguntas del thriller: ¿hasta dónde estaríamos dispuestos a llegar si alguien destruyera aquello que más queremos? Pintó cuenta con un reparto especialmente apropiado para explorar ese conflicto, porque Coronado, Zahera y Mollà llevan años demostrando que pueden transmitir amenazas, secretos y una tensión insoportable sin necesidad de levantar demasiado la voz. Si el guion consigue mantener el equilibrio entre el drama familiar y la investigación criminal, este puede ser uno de los títulos españoles más atractivos de la semana.

Arriba Tutto: José Mota debuta como director con una historia sobre el humor y la memoria

arriba tutto fotograma

Estamos acostumbrados a ver a José Mota haciendo reír mediante personajes disparatados, imitaciones y situaciones imposibles, pero Arriba Tutto le permite explorar una vertiente muy diferente como director de cine. En esta ocasión firma una comedia dramática ambientada entre dos momentos históricos que utiliza el humor no tanto como una herramienta para provocar carcajadas, sino como una manera de enfrentarse a las dificultades de la vida. Diego Anido, Eugenio Barona, Mila Borràs, Pablo Cabello y Carmen Canivell (puedes ver la entrevista que le hicimos a Karra Elejalde y Diego Anido aquí) forman parte del reparto de esta coproducción hispanoitaliana.

La historia comienza en 1905, cuando un cómico ambulante enseña a su hijo Michi a encontrar magia, imaginación y pequeños motivos para sonreír incluso en las situaciones más cotidianas. Sin embargo, los años pasan y el mundo termina convirtiendo a aquel niño en un adulto amargado, especialmente después de atravesar tiempos marcados por la guerra y la pérdida de las ilusiones que definieron su infancia. Un acontecimiento inesperado y el reencuentro con Conchita, su amor de juventud, abren la posibilidad de recuperar aquella mirada que su padre intentó transmitirle.

Lo curioso de la propuesta es que Mota parece interesado en abordar precisamente el papel del humor cuando la realidad ofrece pocos motivos para reír, un tema que conecta directamente con su trayectoria profesional pero que aquí encuentra una expresión mucho más narrativa. La película combina elementos de fábula, memoria y drama sentimental, con una ambientación histórica que la aleja de las comedias contemporáneas asociadas habitualmente al actor manchego. Para quienes quieran descubrir qué puede ofrecer José Mota detrás de la cámara, este estreno tiene un atractivo especial.

Wildwood: El bosque salvaje, la nueva fantasía animada del estudio de Coraline

Wildwood (2026)
Wildwood (2026)

Hay estudios de animación que parecen capaces de convertir cada uno de sus fotogramas en una pequeña obra de artesanía, y LAIKA lleva años ocupando un lugar privilegiado entre ellos gracias a películas como Coraline, El alucinante mundo de Norman y Kubo y las dos cuerdas mágicas. Ahora regresa con Wildwood: El bosque salvaje, una aventura fantástica dirigida por Travis Knight, que adapta la novela de Colin Meloy con un guion de Chris Butler y un reparto de voces encabezado por Peyton Elizabeth Lee, Jacob Tremblay, Carey Mulligan, Mahershala Ali y Awkwafina.

La protagonista es Prue McKeel, una joven cuya vida cambia radicalmente cuando una bandada de cuervos secuestra a su hermano pequeño y lo lleva hasta un misterioso bosque donde las reglas del mundo conocido dejan de funcionar. Decidida a recuperarlo, Prue se adentra en aquel territorio acompañada por Curtis, un compañero de clase bastante torpe pero leal, y pronto descubre que los animales pueden hablar, que existen diferentes facciones enfrentadas y que el equilibrio de aquel lugar depende de personajes cuyos intereses no siempre resultan fáciles de comprender.

Más allá de su argumento, buena parte del atractivo de Wildwood reside en la técnica de animación fotograma a fotograma, que permite crear mundos con una textura y una presencia física difíciles de reproducir mediante otros procedimientos. Knight ya demostró con Kubo y las dos cuerdas mágicas su habilidad para combinar una aventura espectacular con emociones profundas, y aquí dispone de un universo especialmente rico en criaturas, escenarios y conflictos que se prestan a ese tratamiento visual.

La película fue elegida para inaugurar el AFI FEST de 2026, un escaparate importante para una producción que busca recuperar la magia de los grandes cuentos de aventuras sin renunciar a sus aspectos más oscuros. Además, su reparto internacional incluye a intérpretes como Angela Bassett, Richard E. Grant, Jake Johnson y Charlie Day, una selección que refleja la ambición de una película llamada a convertirse en uno de los grandes acontecimientos de animación del otoño.

Un amor posible: Lee Chang-dong regresa con un drama premiado en Venecia

Un amor posible

Han pasado varios años desde que Lee Chang-dong estrenó Burning, una de esas películas que continúan generando conversaciones incluso mucho después de haberlas visto, y su regreso con Un amor posible (Possible Love) es una excelente noticia para quienes disfrutan de un cine capaz de explorar las contradicciones humanas sin ofrecer respuestas sencillas. El director surcoreano reúne a Jeon Do-yeon, Sul Kyung-gu, Zo In-sung y Cho Yeo-jeong en una historia donde las relaciones personales, las diferencias sociales y los deseos que permanecen ocultos terminan chocando de manera inevitable.

La trama sigue a un trabajador que ha perdido su empleo y a su esposa, cuyas vidas se cruzan con las de una documentalista y su pareja. A medida que ambos matrimonios comienzan a relacionarse, las diferencias económicas y personales que inicialmente parecían separarlos dejan paso a una tensión más compleja, alimentada por la admiración, los celos y los sentimientos que ninguno de ellos termina de reconocer abiertamente. Lee Chang-dong utiliza este encuentro para observar cómo personas aparentemente corrientes pueden alterar profundamente sus vidas cuando empiezan a cuestionar las decisiones que hasta entonces consideraban definitivas.

Un amor posible llega con un importante respaldo internacional después de conseguir el León de Plata en el Festival de Venecia de 2026, además de ser seleccionada por Corea del Sur como su candidata a competir por el Óscar a la mejor película internacional. Su recorrido refuerza el interés de una producción que también cuenta con un reparto destacado dentro del cine surcoreano, especialmente por la presencia de Jeon Do-yeon, una intérprete que ya trabajó con Lee Chang-dong en Secret Sunshine.

La película llega a cines seleccionados antes de su desembarco en Netflix, previsto para el 6 de noviembre, de modo que esta puede ser una buena oportunidad para descubrirla en pantalla grande. Eso sí, con una duración cercana a las dos horas y cuarenta y cinco minutos, conviene acudir dispuesto a dejarse llevar por una historia que probablemente encuentre sus grandes momentos en los gestos, los silencios y las conversaciones más que en los giros espectaculares.

Ali G: Kién es yo? Sacha Baron Cohen recupera al personaje que lo hizo famoso

Ali G: Kién es yo?

Han pasado más de dos décadas desde que Ali G llegó a los cines y demostró que era perfectamente posible construir una comedia alrededor de un personaje que parecía no comprender absolutamente nada de lo que sucedía a su alrededor, aunque esa ignorancia formara parte de una sátira bastante más inteligente de lo que aparentaba. Ahora Sacha Baron Cohen recupera a su creación en Ali G: Kién es yo? (Ali G: Who Iz I?), una nueva película que también dirige y protagoniza, acompañado por Morgana Robinson y Stewart Rodeheaver.

En esta ocasión, Ali G descubre que su novia Julie está embarazada de ocho meses, una noticia que lo obliga a plantearse por primera vez la posibilidad de asumir responsabilidades adultas. Naturalmente, su reacción no consiste en buscar un trabajo estable y preparar la habitación del bebé, sino en viajar a Estados Unidos para recuperar su antigua fama y conseguir el dinero necesario para mantener a su futura familia, iniciando una aventura donde sus particulares métodos para relacionarse con el mundo volverán a provocar situaciones tan incómodas como absurdas.

La gran incógnita es comprobar cómo encaja el humor del personaje en 2026, una época bastante diferente de aquella en la que Baron Cohen lo convirtió en un fenómeno televisivo y cinematográfico. El actor ha demostrado con Borat y otras producciones que sabe utilizar la incomodidad para retratar prejuicios y comportamientos sociales, pero también que su estilo de comedia exige encontrar constantemente nuevas formas de sorprender. La paternidad de Ali G parece un punto de partida suficientemente disparatado como para comprobar si todavía conserva su capacidad para provocar carcajadas y discusiones a partes iguales.

Sentido y sensibilidad: Jane Austen vuelve al cine con Daisy Edgar-Jones

Sentido y sensibilidad

Parece que Hollywood nunca se cansa de volver a Jane Austen, aunque tampoco podemos reprochárselo demasiado cuando sus novelas siguen funcionando más de dos siglos después de su publicación. Esta vez le toca el turno a Sentido y sensibilidad, que regresa a la gran pantalla con una nueva adaptación dirigida por Georgia Oakley, responsable de Blue Jean, y protagonizada por Daisy Edgar-Jones y Esmé Creed-Miles, acompañadas por Caitríona Balfe, George MacKay, Frank Dillane, Herbert Nordrum y Fiona Shaw. Una combinación especialmente interesante para quienes disfrutan de los dramas románticos de época, sobre todo cuando sus protagonistas tienen bastante más que hacer que esperar a que aparezca el pretendiente adecuado.

La historia recupera a las hermanas Elinor y Marianne Dashwood, dos jóvenes que se ven obligadas a abandonar su acomodada existencia después de la muerte de su padre, ya que las rígidas normas de herencia de la Inglaterra de comienzos del siglo XIX dejan a la familia en una situación económica complicada. Mientras intentan adaptarse a su nueva vida junto a su madre y su hermana pequeña, ambas deberán afrontar sus propias experiencias sentimentales, aunque sus maneras de entender el amor son completamente diferentes: Elinor intenta mantener la compostura incluso cuando sus sentimientos amenazan con desbordarla, mientras que Marianne prefiere entregarse a sus emociones sin demasiadas precauciones, una actitud que puede resultar tan apasionante como dolorosa.

La comparación resulta inevitable porque Ang Lee ya llevó Sentido y sensibilidad al cine en 1995, con Emma Thompson, Kate Winslet, Hugh Grant y Alan Rickman en un reparto que terminó convirtiendo aquella adaptación en uno de los grandes referentes del género. La película ganó el Óscar al mejor guion adaptado, escrito por la propia Thompson, y dejó el listón bastante alto para cualquier producción posterior que quisiera recuperar las aventuras sentimentales de las hermanas Dashwood.

La nueva versión, escrita por Diana Reid, tiene la oportunidad de ofrecer una mirada diferente sobre los conflictos que Austen planteó en su primera novela publicada, especialmente sobre la dependencia económica de las mujeres, las convenciones sociales y la dificultad de conciliar los sentimientos personales con las expectativas familiares. Daisy Edgar-Jones, que ya demostró su talento para transmitir emociones contenidas en Normal People, parece una elección especialmente apropiada para interpretar a Elinor, mientras que Esmé Creed-Miles tendrá que aportar la intensidad de Marianne. Y aunque conocemos perfectamente la historia, siempre resulta interesante comprobar cómo una nueva generación de intérpretes puede encontrar otros matices en personajes que llevan más de doscientos años enamorándose, equivocándose y complicándose la vida.

Superthings: La película convierte los juguetes en superhéroes

Superthings: La película

Los niños llevan años coleccionando figuras de Superthings, esos pequeños personajes con forma de objetos cotidianos que pueden transformarse en héroes o villanos, y ahora su universo salta definitivamente al cine con una aventura animada que pretende trasladar toda esa imaginación a la gran pantalla. Víctor Monigote dirige Superthings: La película, una producción española que cuenta con las voces de Ana Morgade y Brays Efe como Coin Coin y Lockdown, dos personajes que prometen aportar buena parte del humor de la historia.

Los protagonistas son Mía, Kai y Finn, tres amigos de sexto de primaria que descubren accidentalmente un fragmento de Kazoom, una misteriosa energía capaz de fusionar su tranquila ciudad de Normalópolis con Kaboom City, el disparatado mundo donde los objetos cotidianos tienen vida y superpoderes. Convertidos en los Kazoom Kids, deberán enfrentarse a Mr. King, un villano decidido a controlar el Kazoom, mientras aprenden a utilizar sus nuevas habilidades y descubren que la amistad puede resultar más poderosa que cualquier artefacto extraordinario.

La película tiene el desafío de satisfacer a un público infantil que conoce perfectamente a sus personajes y que probablemente será bastante más exigente con ellos que muchos críticos de cine, pero también busca ofrecer una historia comprensible para quienes llegan sin haber visto la serie o coleccionado sus figuras. Monigote apuesta por una aventura de acción, humor y fantasía que amplía la presencia de la animación española en las salas y demuestra que no todos los superhéroes necesitan una capa de Marvel o DC para encontrar su público.

El samurái y el prisionero: Kiyoshi Kurosawa lleva el misterio al Japón feudal

El samurái y el prisionero

Cuando escuchamos el nombre de Kiyoshi Kurosawa, es probable que pensemos en sus películas de terror psicológico y en esa habilidad tan particular para convertir espacios aparentemente normales en lugares profundamente inquietantes, pero el director japonés también ha demostrado que puede moverse por géneros muy diferentes. En El samurái y el prisionero (The Samurai and the Prisoner) adapta una novela de Honobu Yonezawa y se traslada al Japón feudal con Munetaka Aoki, Yoshiyoshi Arakawa, Ryôta Bandô, Shingo Bandô y Tasuku Emoto en el reparto.

La historia comienza cuando el señor Murashige Araki se rebela contra Nobunaga Oda y termina sitiado dentro de su propio castillo, una situación que ya sería suficientemente complicada sin necesidad de añadir una serie de crímenes misteriosos que empiezan a destruir la confianza entre sus hombres. Mientras el ejército enemigo se aproxima, Murashige descubre que podría haber un traidor entre sus filas y se ve obligado a colaborar con Kanbei Kuroda, un estratega tan brillante como peligroso que permanece encerrado en las mazmorras de la fortaleza.

La película combina el drama histórico con los mecanismos del relato detectivesco, convirtiendo un castillo sitiado en un escenario donde cualquiera puede ser sospechoso y donde cada decisión tiene consecuencias militares y personales. Kurosawa dispone así de un contexto perfecto para desarrollar una historia sobre el miedo, la desconfianza y las relaciones de poder, ingredientes que encajan perfectamente con su manera de entender el suspense y que pueden resultar especialmente atractivos para quienes disfrutan del cine japonés más allá de las habituales historias de espadachines.

Moscas: una convivencia inesperada en el nuevo drama de Fernando Eimbcke

Moscas

A veces una película no necesita grandes acontecimientos para plantear conflictos interesantes, porque basta con colocar a dos personas que preferirían no conocerse bajo el mismo techo y observar cómo sus rutinas comienzan a desmoronarse. Esa es la propuesta de Fernando Eimbcke, director de Temporada de patos y Lake Tahoe, que regresa con Moscas (Flies), un drama mexicano con elementos de comedia protagonizado por Teresita Sánchez, Enrique Arreola, Bastian Escobar, Manuel Carrillo y Paco Peralta.

Olga es una mujer solitaria que decide alquilar una habitación de su casa a un hombre cuya esposa permanece ingresada en un hospital situado frente al edificio, una decisión que inicialmente parece responder únicamente a una necesidad práctica. Sin embargo, el nuevo inquilino introduce a escondidas a su hijo de nueve años, alterando una convivencia que la propietaria esperaba mantener bajo un control absoluto y obligándola a enfrentarse a una presencia infantil para la que no estaba preparada.

Eimbcke utiliza esta situación cotidiana para explorar la soledad, las relaciones inesperadas y las pequeñas transformaciones que pueden producirse cuando alguien irrumpe en una vida aparentemente cerrada al mundo exterior. Rodada en blanco y negro, la película parece interesada en esos detalles que a menudo pasan desapercibidos, desde las rutinas domésticas hasta los silencios entre personas que todavía no saben cómo relacionarse. Una propuesta que probablemente conectará con quienes aprecian el cine donde los personajes importan mucho más que la cantidad de cosas que les suceden.

Los niños están bien: Camille Cottin afronta una desaparición familiar

Los niños están bien

Perder el contacto con alguien querido siempre resulta doloroso, pero descubrir que esa persona ha decidido desaparecer voluntariamente puede ser todavía más desconcertante, especialmente cuando deja atrás responsabilidades que nadie esperaba tener que asumir. Nathan Ambrosioni dirige Los niños están bien (Les enfants vont bien), un drama familiar francés protagonizado por Camille Cottin, Monia Chokri, Juliette Armanet, Manoã Varvat y Nina Birman, que explora las consecuencias de una decisión capaz de alterar para siempre la vida de varias personas.

Una noche de verano, Suzanne se presenta inesperadamente en casa de su hermana Jeanne acompañada por sus dos hijos pequeños, después de varios meses sin mantener contacto con ella. Jeanne percibe que algo no funciona y que su hermana parece emocionalmente distante, aunque todavía no imagina lo que sucederá a la mañana siguiente, cuando descubre una nota de despedida y comprende que Suzanne ha decidido marcharse, dejándola al cuidado de los niños sin ofrecer explicaciones suficientes.

La película plantea así un conflicto familiar especialmente complejo, porque Jeanne no solo debe enfrentarse a la ausencia de su hermana, sino también a las consecuencias legales y emocionales de una desaparición voluntaria que las autoridades no pueden tratar de la misma manera que un secuestro. Camille Cottin, conocida internacionalmente por Call My Agent! y sus trabajos en producciones como La casa Gucci, encabeza un relato que parece apostar por las contradicciones de sus personajes y por las preguntas incómodas que surgen cuando el amor familiar entra en conflicto con la libertad individual.

Blue Heron: uno de los debuts más premiados del cine independiente reciente

Blue Heron

Las historias sobre la infancia suelen recordar aquellos años como una etapa de descubrimientos y pequeñas aventuras, aunque la memoria también conserva momentos de incertidumbre que no siempre comprendimos cuando sucedieron. Sophy Romvari explora esa perspectiva en Blue Heron, su debut en el largometraje, un drama canadiense protagonizado por Eylul Guven, Iringó Réti, Ádám Tompa, Edik Beddoes y Amy Zimmer, que recupera la mirada de una niña sobre los problemas que empiezan a transformar la vida de su familia.

La historia se sitúa a finales de los años noventa, cuando Sasha, de ocho años, se traslada con su familia de origen húngaro a una nueva casa en la isla de Vancouver. Lo que debería representar el comienzo de una etapa tranquila se complica progresivamente por el comportamiento imprevisible de Jeremy, el hijo mayor, cuya situación va generando una tensión creciente entre sus padres y obliga a todos los miembros de la familia a enfrentarse a decisiones que ninguno de ellos esperaba tener que tomar.

Blue Heron se presentó en algunos de los festivales más destacados del circuito internacional y obtuvo el premio a la mejor ópera prima en el Festival de Locarno de 2025, además del premio al mejor descubrimiento canadiense en el Festival de Toronto del mismo año. Son reconocimientos especialmente relevantes para una primera película que apuesta por la sensibilidad y la observación de las relaciones familiares en lugar de recurrir a grandes acontecimientos dramáticos.

Romvari utiliza la perspectiva infantil para mostrar cómo los problemas de los adultos pueden alterar profundamente la percepción de seguridad de quienes todavía están aprendiendo a comprender el mundo. La película aborda cuestiones como la inmigración, la memoria y el sufrimiento familiar desde un registro íntimo, convirtiéndose en una de las propuestas más interesantes de la semana para quienes buscan descubrir nuevas voces dentro del cine independiente.

200 vidas, Paco Rabal: un homenaje al actor que marcó la historia del cine español

200 vidas Paco Rabal

Hablar de Paco Rabal es recorrer buena parte de la historia del cine español, desde las producciones de los años cincuenta hasta algunas de las películas más importantes de Luis Buñuel, Carlos Saura y otros cineastas fundamentales. Coincidiendo con el centenario de su nacimiento, Vanesa Benítez dirige 200 vidas, Paco Rabal, un documental que recupera la figura del intérprete mediante sus propias grabaciones, películas domésticas y materiales personales que permiten descubrir aspectos menos conocidos de una carrera extraordinaria.

La película utiliza cintas de casete en las que Rabal dejó registrados recuerdos y reflexiones, además de imágenes filmadas en Super 8 durante viajes, rodajes y festivales, construyendo un retrato que permite escuchar al actor hablar sobre su propia trayectoria. A través de ese material aparecen las contradicciones de un artista que trabajó durante la dictadura franquista, mantuvo un fuerte compromiso político y desarrolló una carrera internacional que lo llevó a colaborar con algunos de los directores más importantes de su época.

Rabal obtuvo el premio al mejor actor en la primera edición del Festival de San Sebastián, celebrada en 1953, y recibió el Premio Donostia en 2001, reconocimientos que reflejan su relación con un certamen donde su presencia fue especialmente importante. El documental recupera también su vínculo con figuras como Buñuel, Fernando Rey y Carlos Saura, mostrando que detrás de sus interpretaciones existía una personalidad apasionada por el cine y profundamente implicada en los debates culturales y políticos de su tiempo.

Lo más atractivo de 200 vidas, Paco Rabal es que no necesita limitarse a una sucesión de testimonios elogiosos, porque cuenta con algo mucho más valioso: la propia voz del actor y una colección de imágenes que permiten acercarse a su vida cotidiana. Para los amantes del cine español supone una oportunidad de recordar una filmografía fundamental, mientras que las nuevas generaciones pueden descubrir a uno de esos intérpretes cuya presencia era suficiente para dotar de personalidad a cualquier película.

El poder del Rosario: una historia de fe, dolor y segundas oportunidades

el poder del rosario fotograma

El cine religioso también tiene espacio entre los estrenos de esta semana con El poder del Rosario (O Poder do Rosário), una producción brasileña dirigida por Tiago Benetti y protagonizada por Alexandre Machafer, Bella Maria Benetti, Myrian Rios, Bárbara Marinho y Tarcizio Rafael. La película utiliza una historia dramática marcada por un accidente para explorar la relación entre la fe, la esperanza y la capacidad de las personas para reconstruirse después de atravesar situaciones especialmente dolorosas.

La trama comienza cuando una niña y su madre sufren un grave accidente mientras se dirigen a un encuentro familiar, un acontecimiento que termina conectando sus vidas con la de un fotógrafo que se ha alejado de sus creencias religiosas. Mientras Helena lucha por sobrevivir, diferentes personas comienzan a unirse mediante una cadena de oración que convierte el rosario en un símbolo de esperanza, reconciliación y apoyo frente a circunstancias que parecen no tener una solución sencilla.

Benetti apuesta por un drama dirigido especialmente a los espectadores interesados en las historias de inspiración cristiana, donde los conflictos personales y familiares se relacionan directamente con las convicciones espirituales de los protagonistas. Dentro de una cartelera dominada por el terror, la acción y las grandes producciones, El poder del Rosario representa una alternativa con un público muy concreto, centrada en el valor de la fe y en la posibilidad de encontrar consuelo incluso después de sufrir una pérdida.

¿Qué película vas a ver este fin de semana?

La semana del 23 de octubre de 2026 reúne propuestas muy diferentes y deja bastante claro que no todos los espectadores buscan lo mismo cuando entran en una sala de cine. Clayface se presenta como la principal apuesta para los seguidores de DC y del terror, mientras que Leones en invierno ofrece una alternativa de suspense español con un reparto especialmente potente. La animación también tiene dos representantes destacados con Wildwood: El bosque salvaje y Superthings: La película, orientadas a públicos diferentes pero con suficientes ingredientes para convertirse en opciones importantes durante el fin de semana.

Quienes prefieran historias más personales pueden encontrar una buena elección en Un amor posible, el regreso de Lee Chang-dong, o en Blue Heron, que llega respaldada por sus premios internacionales, mientras que El samurái y el prisionero ofrece una mezcla de misterio y cine histórico de la mano de Kiyoshi Kurosawa. Tampoco faltan propuestas españolas como Arriba Tutto, el documental 200 vidas, Paco Rabal o el humor irreverente de Ali G: Kién es yo?, sin olvidar los dramas Moscas, Los niños están bien y El poder del Rosario.

Si tuvieras que elegir una sola película de todos estos estrenos, ¿cuál sería? Nos encantará conocer tu elección en los comentarios, especialmente si apuestas por alguna de esas producciones menos conocidas que a veces terminan siendo las mayores sorpresas de la temporada.

Consulta nuestra cartelera de cine para descubrir las películas disponibles en las salas españolas y encontrar tu próxima sesión. También puedes conseguir entradas de cine a través de Fever, donde encontrarás ofertas para Cines Yelmo. Y recuerda seguir a Cinemascomics en Google Discover para no perderte los próximos estrenos, nuestras críticas y todas las noticias de cine y series.

Esta noticia ha sido publicada por Cinemascomics.com

Latest Posts

spot_imgspot_img

No te lo pierdas

Stay in touch

To be updated with all the latest news, offers and special announcements.