Roberto Funes Ugarte puso fin a las especulaciones sobre su continuidad en Telefe tras ocho años de trabajo en el canal. Luego de los rumores sobre supuestos malestares internos por reemplazos y coberturas, el conductor aclaró la situación.
Según sus declaraciones en Tarde de Rosca, su programa de streaming en La Casa, la relación comenzó a tensarse por un cambio impositivo dispuesto por las autoridades. «Hace un mes me avisaron que iba a pasar de empleado en blanco a facturación», reveló.
Tras ocho años bajo relación de dependencia, el presentador exigió una compensación por la antigüedad acumulada. «Dije ‘ok, facturo, pero ¿cómo hacemos? Tenemos que llegar a un acuerdo para que pueda contar con el dinero'», expresó.
«Hace un mes me avisaron que iba a pasar de empleado en blanco a facturación», reveló sobre el cambio que no lo convenció y que motivó su decisión.
El desacuerdo se profundizó al revisar el contrato definitivo: «Me explicaron todo de buena manera y me dieron el contrato para firmar. Cuando lo leo, algo no me cerraba«. Las charlas continuaron, pero sin llegar a un acuerdo definitivo. «Por eso estoy siendo bastante cauto, porque estamos en conversaciones con las personas que se harían cargo», aclaró.
El conductor también apuntó a las modificaciones ejecutadas en la señal por los nuevos administradores y la falta de coincidencias éticas: «Han hecho muchísimos cambios, algunos bien y otros cuestionables. Trabajé hace muchos años con este grupo y no condicen con mi ser ni con mi parecer«.
«Trabajé hace muchos años con este grupo y no condicen con mi ser ni con mi parecer», lanzó duramente contra los actuales dueños de Telefe.
A esta disputa contractual se sumó el malestar por quedar marginado de la cobertura de la despedida de Lionel Messi: «Había una tremenda foto con muchísimos talentos de Telefe, yo no me vi y no fui convocado». La omisión generó sospechas en el periodista. «Me pregunté qué estaba pasando. Ok, no estarán contentos conmigo y me están queriendo mandar una señal. Fue sumando todo», reconoció.
Respecto a su rol en La noche de los ex, desestimó las versiones que hablaban de cruces con sus compañeros, aunque fue picante: «Sé que hay muchos postulantes, así que, a los que están con las garras a punto de subirse, se los doy con un moño». Su prioridad, según remarcó, se mantiene en resolver los montos adeudados. «Primero arreglemos lo que hay que arreglar», sostuvo en referencia a la liquidación de sus años trabajados.
«No hubo una conversación, no sé si la habrá. Hoy estoy en un limbo», reconoció sobre su actualidad con la señal de las tres pelotas.
«No hubo una conversación, no sé si la habrá. Hoy estoy en un limbo. Tengo que arreglarlo con abogados y contadores», aseguró. La postura del conductor es lograr una cifra que compense sus años dedicados a la señal. «Me gustaría que esto se solucione. Me piden pasar a facturar sin darme un peso extra«, detalló.
Para cerrar, lamentó el desenlace de su relación con el canal. «Me encanta estar en Telefe, pero me gustaría estar como estuve: siendo empleado en blanco, sin llegar a esto», confesó.




