Música para bebés
Investigaciones indican que los bebés pueden escuchar y recordar música, incluso cuando todavía están en el útero a partir del tercer mes de gestación. Y afirman que los bebés recién nacidos prefieren Bach o Mozart, a músicas rabiosas.

crear música para bebés no es tarea sencilla. Es decir, no cualquiera puede hacerlo. No se trata de “simplemente tocar un pianito”, como muchos piensan. Es mucho… muchísimo más. Requiere estudio, preparación, información y experiencia. Es decir, lo que tiene Felix Pando, y en eso, marca la diferencia.
Es dueño de una trayectoria internacional de más de 50 años. Productor musical, ganador de innumerables premios y reconocimientos del presidente de Estados Unidos. Un ingeniero loco por los sonidos, y padre de una niña que nació rodeada de la música de su papá. Y fue el primero en grabar (en el año 1984) música para bebés. Pero también el primero en ser criticado: “cómo era posible que un productor tan famoso y reconocido mundialmente, pudiera rebajarse a hacer música para bebés…”.
Pero, así lo hizo pese a las críticas. Y millones de reproducciones que tienen sus trabajos en todos los medios disponibles, lo confirman: Felix Pando es único en su estilo.
Al respecto, cabe mencionar que Felix nunca improvisó. Al contrario, hizo todo lo que muy pocos hacen: estudiar, informarse, actualizarse.
Sus estudios lo llevaron a confirmar que, en sus primeros años de vida, los bebés poseen intactos sus sentidos más sensibles, que son desarrollados en mayor o menor medida de acuerdo al tipo de estimulaciones que reciben. Y quedó demostrado que en los primeros meses, la música es uno de los mejores beneficios que se pueden brindar en favor de su felicidad y sano desarrollo.
“Sabemos que los bebés – nos explica Felix Pando – prefieren la voz femenina, pero les gusta aún más cuando adquiere las cualidades de «madre». En cambio, las respuestas de los bebés respecto a la música son un poco más misteriosas”.
Pando afirma: “adoro las risas de bebés, y decidí crear canciones ‘científicamente probadas para hacerlos felices. El primer paso fue descubrir que hacen los bebés para ser felices”.
Sin embargo, y pese a las críticas, grabó álbumes completos (“Mozart for Babies”, “Beethoven for Babies”) especialmente diseñados para bebés.
Cabe destacar que un minucioso estudio previo realizado por Pando, había indicado que las canciones debían estar en un tono en lo posible ‘Mayor’, con una melodía simple y repetitiva, interpretada con cajas de música y músicos reales.